El grito de un alma poética…

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Mi lindo cuento de amor


No se me hace nada fácil escribirte pero lo voy a intentar otra vez. ¿Te acordás cómo era al principio? Yo muy ingenuo, claro, pero así fue que pasó todo por delante de nuestras narices y supongo que algo de todo quedó.

¡Cómo fuimos perdiéndonos en el camino, no!

A veces pienso en esos días de trasnoches y de tanto compartir sin saber por qué, o con la idea de un porqué tan especial que no lo hubiera imaginado de antemano. Ahora ya no sé a quién le escribo, pero intento hacerlo hacia quien significó tanto para mí alguna vez, con tanto tiempo ida y vuelta, tanta vida que se nos fue con un adiós. Que te gustaba lo que escribía yo, me lo aprendí de memoria y entonces fui escribiéndote todo lo que sentía desde lo más puro hasta lo más impuro, lo tierno y lo grotesco, el amor y el odio todo al mismo tiempo, pero no podrías de ninguna forma afirmar que no te amé, flaca.

Aprendí muchas cosas con vos, sobre todo, respecto a tu género. Y vos decías que yo te enseñé demasiado; ojalá, qué sé yo. Ese día patrio tuyo y todo lo que pasó después, todo, fue tan todo que no podría olvidarme nada. No te olvido, ¿sabés? No quiero escribirte canciones tampoco porque ni siquiera te creo cuando decís que te gustan. Que te trato mal, que te lastimé, que no sé cuánto… Y por casa, ¿cómo andamos?

Está bien. No es la forma de saludar a una cumpleañera, pero no puedo con mi genio, vos me conocés un poco. Yo no sé a quién conocí. Me bloqueaste en facebook y me pregunto por qué si no es tu estilo. ¿Qué ganás con eso? Que yo piense que no me equivoco para nada en lo que descubrí. Pero me quedo con todo lo que compartimos, ¿dale? Me quedo con vos para siempre atascada en mis recuerdos y pensando que podría haber sido si acaso hubieras sido lo que yo pensé que eras. Me lo hiciste creer y actuaste demasiado bien. Y yo aprendí a quererte, a desearte, a buscarte, a llorarte, a esperarte, a perdonarte, a etceterarte.

Un cumpleaños más entre los tantos que nos encuentran, tuyos y míos. No sabemos olvidarnos aunque yo soy la genuina contraparte que te saluda, no alguien apócrifo como aquella primera vez, ¿te acordás? Hoy me río, no me duele. Hoy sonrío también por haberte conocido, si acaso vale la premisa.

No sé qué más decirte porque al final me distraje con muchas otras cosas quizá para no pensar exclusivamente en vos y remover todo aquello que me dejó medio perdido en el camino éste que hemos transitado entre fechas especiales. Hay una que nunca vas a recordar por mucho que te esfuerces. Tus pretextos fueron siempre una clara evidencia de que algo no funcionaba. Algo andaba mal y por mucho que yo intentase hacer las cosas bien, no habríamos llegado a nada más que esa ilusión increíble y maravillosa como si de cuentos de hadas nomás se tratase. Dijiste que vendrás a Bariloche y yo espera que te espera, aún cuando no se me hace creíble tampoco. Hay tantas cosas que te perdiste…

No es la forma de desearte lo mejor, ya lo sé, pero siempre te gustó que yo no fuera predecible; esas cosas.

Sos extraña para mí, pero aún así sé que hoy existes y que es tu día por mucho que nunca haya tenido yo el gusto.

Fuiste un lindo cuento que ni yo me creo hoy, pero me hiciste mucho bien también, por eso te recuerdo siempre, hasta cuando trato de olvidarte. Quedó en mí algo de tu corazón, sabelo.

Cumplilos bien, dame ese gusto, ¿bueno?

Que los cumplas, que los cumplas...

Los muros poéticos están de fiesta


Hace no muchos años atrás, las paredes de la ciudad reflejaban el odio con el que estábamos acostumbrándonos. Había mensajes mafiosos, amenazas, grotescos dibujos y todo aquello que nos retrata de cuerpo entero como sociedad. Pero no podíamos seguir así, algo había que hacer alguna vez, las cosas tienen que cambiar, y aunque pocos suelan darse cuenta, cambiaron.

Acción Poética a pleno y sorprendiendo

El 10 de diciembre de 2012, una pared terminó pintada en blanco y negro, la llamada Casita Abierta de Fundación P.E.T.I.S.O.S y así se fue yendo el año entre frases y paredes pintadas con poesía, que le dieron otro sabor a los murales. La cosa cambia, el ambiente es otro porque no es lo mismo un frase que diga “muerte a la yuta”, que tropezarte en alguna calle con un muro que dice “Tu sonrisa decora la tarde”. Y como las palabras tienen poder y suelen herir de muerte tanto como enamorar corazones, Acción Poética Bariloche, llegó para instalarse y llenarnos el alma de versos que van desde canciones populares  hasta escritores como el mentado Jorge Luis Borges.

Y le robamos unas palabras que no caben en un verso de ocho palabras a la romántica empedernida de esta iniciativa que nos contó un poco qué es lo que ha sido y qué será de toda esta poesía:

Me gustaría que me cuentes un poquito lo que sentís, y sentís que sienten los que hacen poesía de la ciudad.

Uf… ¡qué fácil! ¿qué siento? Alegría. Y creo que lo mismo sienten los demás; creo que Acción Poética tiene la magia de hacernos sentir un poquito más buenos, más generosos, más optimistas, más iguales, aun respetando nuestras diferencias.

¿Cómo fue que se te ocurrió y si creíste alguna vez que Bariloche iba a tener esa huella nacida de tu iniciativa?

En realidad fue un poco de casualidad. Siempre me gustó ensamblar lo creativo con lo comunitario; un día por casualidad vi una foto de un mural de Acción Poética Tucumán que decía “seré breve… ven”, me llamó la atención, busqué la página (facebook) y me encantó la idea de que la poesía te sorprenda en el paisaje urbano, y por otro lado la simpleza del movimiento, sólo una pared, pintura blanca, pintura negra, rodillo, pincel y poesía!!! Accesible para todo aquel que quisiera sumarse. En cada acción hay una fracción de segundo mágico en que todos los que participan quedan en silencio frente al muro con el pincel empapado de pintura, absolutamente concentrados en lo que están haciendo, casi como un rezo, un rito ó un acto de amor y te aseguro que esa fracción de segundo ¡es poesía pura! Me gustó la idea de intentarlo en Bariloche porque también era parte de ser un movimiento argentino y latinoamericano, la fantasía de sumar un granito de arena a esa loca iniciativa de Fernando Rios Kisner el tucumano que lo empezó todo en Argentina… y bue… yo vivo acá… si hubiera vivido en otro lugar hubiera sido en ese otro espacio de lugar y tiempo.

¿Qué imaginás que signifique Acción Poética Bariloche a sus 10 años… a sus 25?

No sé qué pueda significar acción poética ni siquiera mañana o el mes que viene, menos dentro de tantos años. Creo que acción siempre significa movimiento, por lo tanto cambio, nacimiento y muerte… Lo único que sé es que acción poética nos sorprende día a día por su repercusión y la bienvenida de todo aquél que descubre cada muro con una frase y por la gente e instituciones que nos convocan para colaborar.

¿Por qué poesía?

La poesía creo que tiene la virtud de comunicar sentimientos, experiencias que son universales; no importa la clase social, el nivel de educación, la cultura a la que pertenezcas, la edad, la nacionalidad ni los ideales políticos. Se escribe para todos y para cada uno: todos con alguna frase se identifican, recuerdan, sonríen o lloran porque saben de qué se trata. No distingue ni origen ni destino de quien/es la leen: la poesía es comunión.

Primer mural de APB

Y el comienzo, para variar, coincidió con el Día Internacional de los Derechos Humanos y con una fundación que se enfoca en los derechos de los más pequeños, P.E.T.I.S.O.S., y desde el lugar mismo de aquella primera muralla con poesía, Mariana Lorenzo, asistente de coordinación Acción por los Derechos, nos define la finalidad que tiene Acción Poética: “sacar una sonrisa con mensajes simples y positivos”; y también nos cuenta cómo surgió esa primera pintada que dio inicio a las tantas que hoy adornan la ciudad. “Hicimos una selección de frases y dentro de la inauguración de la parte nueva de Casita (Casita Abierta, la sede de Fundación P.E.T.I.S.O.S.) una de las cuestiones más importantes fue la elección de la frase que iba a estar pintada ahí. Hicimos un taller especial en el que agarrar esto

Mariana Lorenzo nos contó cómo se dio la conexión entre APB y su primer mural

La coordinadora barilochense de Acción Poética, que tiene su bajo perfil y prefiere no salir retratada, quedando como la mano invisible detrás de los accionistas, era vecina y amiga de Mariana. Al contarle sobre su inquietud, surgió la propuesta de inaugurar la ampliación de Casita Abierta con la primera pintada, y así llegó la autorización desde la dirección ejecutiva de la Fundación y se organizó un taller especial con los chicos para elegir esa famosa primera frase: “Para soñar la vida, abre los ojos”. Desde allí ya no hubo muro que se le resista y hoy ya son toda una identidad ciudadana. E imaginamos que muchos de esos casi 26.000 seguidores de la página facebook de Acción Poética Bariloche, dejarán pintada una sonrisa o una frase entre las tantas que pueden cambiar una vida. Porque así también fue que, un día como hoy, los barilochenses nos encontramos con el derecho a sonreír por accidente o adrede, cada vez que nos encontramos con una pared pintada de poesía.

Valeria, de PETISOS, iniciando el camino poético

Tú, mi dulce pálpito


El nombre de una mujer me delata
me duele una mujer en todo el cuerpo
Jorge Luis Borges

todo lo que dejo escapar de mí

todo lo que dejo escapar de mí

En el curso de las cosas tanto pasa y vos, distraída como siempre. Ya sé que sospechás lo que me temo y todo aquello a lo que siempre tuve miedo, mas aunque sea víctima de todo, no me asusta ya serlo de tu amor; me arriesgo al desafío y que sea lo que Dios quiera.

Y yo estoy atento a que de tus labios caiga la clave íntima con la que te pueda ligar; el señuelo con el que yo quiero pescarte en este océano de fuego en el que navegás como si no supieras que existo. Casi todos los días me decís que sí. Y la fiebre que queda después de la hoguera, los vestigios de viejas ilusiones que podés percibir en mi fragilidad que se hacen añicos cada vez que me mirás directo a los ojos. ¿Y no te gusta que te diga lo que siento? Vos te das cuenta de lo oculto y te hacés la distraída, ya te lo dije.

Y dejo escapar esos secretos condenados a cadena perpetua que ahora te juran para siempre aquello que está demasiado lejos de tu comprensión. Las esposas que soltaron al cautivo corazón que en sus funciones, ahora, te acusa de sus pálpitos. Son dulces hasta cuando te extraño y ya habrás interpretado claramente que estas palabras no me pertenecen por mucho que pretenda pronunciarlas con mis labios. ¿Querés saber por qué?

Porque no puedo ya siquiera escuchar la mínima ráfaga de viento sin que piense en vos, sin que haya una réplica en mí que se parece más a un huracán, amén de que le llamen suspiros. Y si en lo rebuscado que soy para decirte lo que sos, encontrás mi debilidad, es todo mérito tuyo, porque hasta por descuido sos culpable de todo lo que me pasa. Yo te tenía marcada en mis manos y no fue ninguna gitana quien leyó las líneas, es lo que sangra, pero lo comprenderás cuando muerdas el anzuelo. Y los otros amores serán lo que la sombra es al peso de tu andar.

Y no te cuides mucho de aquello que yo pueda decir; sin advertencias, por favor, ni amenazas porque si algo hay que no te tengo, es miedo. Sos curiosidad, una invitación a la aventura más psicodélica que pudiéramos haber concebido. Ninguna gitana ni bruja podría haberte descifrado como esa premonición que yo esperaba. A mí me bastó con tus primeras palabras y de alguna forma ya supe, ahí mismo, que a las palabras ya no las podríamos contar ni juntar ni impedirles que caigan de nuestros labios. No digas nada ahora: shut up! Yo sé que escuchás la melodía y no te resulta difícil intuir que mi corazón te delata.

PD: Y por si acaso hiciera falta, te regalo una canción:

Historias de flores para la flor más bella


Un trabajo con toda la experiencia encima

A todos nos marcan la vida los sucesos buenos y los malos. Hay muchas historias de las que se puede aprender y de la lucha de vecinos y amigos, se puede sacar inspiración para creer que los logros conseguidos son cuestión de enfoque y decisión. Éste será el primer día de la madre que Susana Jara no tendrá a la suya, porque hace muy poquito falleció, pero sus propios días de la madre, tienen ese condimento de lucha y sacrificio que hoy la encuentran en un lugar merecido: ella pasó de trabajar vendiendo flores con un canasto a ser hoy la propietaria de las florerías en las que empezó hace más de una década.

Su hijo mayor, Lucas, fue acunado entre flores, porque la mamá debía ganarse el pan y aprovechar ese día de trabajo que consistía en armar los ramos, preparar las rosas, salir a venderlas, y todo lo necesario para que los que piensan en su mamá, tengan alcance a ese obsequio que a ellas gusta tanto. ¿Qué será lo que hace que a una mujer le guste tanto una rosa, una flor? ¿Y qué mejor que una mujer para entender del rubro? Y después de esos días festivos, quedaba el día a día, la constancia para creer en ese trabajo que tenía para ella un futuro que no era fácil soñar en días de crisis para todos los argentinos. Sus amigos y jefes, Mara y Ariel, emprendieron la partida a Europa hace años, pero Susana siguió aferrada a esa labor de la que a veces renegaba, pero dedicándole su perseverancia, esencial para llegar a destino. En el paso de los años, el pequeño local estuvo cerrado alguna vez, pasó por otras manos y se mantuvo dando tumbos hasta que a fuerza de experiencia y lucha, a Susana se le dieron las condiciones para dar el salto y seguir en este día de la madre dando a los hijos barilochenses, la posibilidad de agasajar a la flor más bella con una rosa, con un ramo, con flores.

Aquellos días de las madres, la llegada de las primaveras, los días de los enamorados, eran ocasiones en que la jornada agotaba todas las fuerzas, y sin embargo, había un bebé que no sabía de sacrificios todavía. Susana cuenta que el festejo en realidad era tener el trabajo y contar con la diferencia que se hacía esos días, esté como esté el clima.

Después, cuando los dueños de la florería se fueron de Bariloche, ella siguió y era la que conocía bien el movimiento. Entonces, llegó su turno, cuando los nuevos responsables fueron perdiendo el hilo. Susana Jara primero se plantó en la zona de Melipal con el local en el que vendió sus primeras flores haya atrás en el tiempo, y cuando vio el otro local en que tantos días pasó, cerrado, la causalidad la puso ante quienes estaban por dirigir a cualquier parte la oferta, y quién mejor que ella para tomar la posta.

Ella hoy valora todo ese esfuerzo empleado y se alegra de que la vida la haya premiado con esta oportunidad de darle a los agasajos ese aroma que tienen las flores.

La sonrisa de la florista en su día

Hoy, sus hijos son 2, y ambos crecieron entre la fragancia de las flores. Ellos no necesitan ir a un jardín ajeno a tomar una flor para agasajar a Susana. Y esta pequeña mujer que antes de sus hijos supo ser mucama o cuidadora de niños, hoy tiene un futuro con mejores perspectivas para esos hijos por los que se deslomaba nada menos que en los días de la madre.

El lado oscuro de la soledad


Goldenahimaaz:

La entrada más visitada de este blog

Originalmente publicado en La Voz de Bariloche:

He publicado otras veces entradas que se refieren a los beneficios de la soledad puesto que todos somos entes aislados con pensamientos propios, ideas propias, y un propio corazón que late a su propio ritmo en la inmensa sinfonía. Sin embargo, la soledad tiene su lado trágico y el equilibrio es siempre la medida correcta para no terminar perdidos por extremistas.

Podemos volvernos promotores de la soledad el día que un gran amor nos rompe el corazón, pero no significa eso que tengamos que quedarnos siempre a vivir en las penumbras de nuestro propio ensimismamiento. Hay un peligroso abismo del que no nos libraremos a nuestras propias expensas. Hubo un momento en que el Creador destacó el hecho de que Su criatura no debía de estar sola. Fue el comienzo de la civilización, de la vida en sociedad; y sólo eran dos aunque en realidad llegaron a ser uno.

El peligro de la soledad

Hay…

Ver original 279 palabras más

Una historia de seis cuerdas


John-Patitucci_photo-by-Alexey-Karpovich

 

15 de octubre de 2000, Bariloche, Argentina

En el marco de un festival de jazz auspiciado por Presidencia de la Nación (Fernando De La Rúa), grandes exponentes del jazz, nacional e internacional, se presentan en Bariloche, algo no común por aquellos tiempos.

Gracias a un favor que me dispuse a hacerle a mi mamá, volvía de Inch Estética, donde había debido ir no sé por qué cuestión y caminaba por detrás del edificio de la muni.

Redepente, diría el Chavo, escucho una tonada que me resultó familiar: era ‘Trane, de John Patitucci, pero pensé, “no puede ser, ¿será?”

El edificio se me hizo interminable, porque en plena plaza, esa mañana del día de la madre, John Patitucci himself, estaba haciendo la prueba de sonido. ¡Cuando lo vi, ahí, frente a mis narices, madre mía, gracias totales por traerme al mundo!

Terminó de dar los retoques, y que me le voy al humo y “Hey John, I can’t believe you’re here! It’s that you?”

Pero, para mientras tanto, yo había cazado el ladrillo que usaba como celular y lo llamé al mio fratello magior. “Haceme el favor de venirte y traé una cámara fotográfica que todavía los celulares no traen camarita, viste”. El tipo se jugó y a los 7 minutos estaba en el centro cívico, y mientras yo charlaba embelesado con John, me retrató en una imagen de esas con rollo fotográfico.

Era cantado que esa tarde, ni el superclásico me importaba. Mami, I’m so sorry too!

Y allá nos fuimos, con mi sobrinito de 3 añitos que se llama Marcelo Damián. No podía decir “Patitucci”, le salía “Papatuchi”. Los dos con la camiseta de River Plei, la mía era la primera original y la única que jamás tuve; habíamela regalado meine Mutti for my birthday.

El espectáculo que dio ese animalito, hizo que la gilada olvide(mos) del partidito pedorro entre dos clubes de julbo porteños, y en un acto simbólico, al final del concierto, con toda la felicidad a cuestas, me saqué la camiseta esa y le dije: “John, this is for you”. Y como un salame de aquellos, me olvidé pasar a comprar otro rollo fotográfico para la cámara que me prestó el papá de mi sobrino, o sea, el mismo que me sacó la foto de la que yo no estaba enterado aún, por lo que utilicé mis dotes comunicativas para hablarle a una completa extraña que elegí al azar (y porque era linda, de paso): Nora Lezano, pedazo de fotógrafa.

- “Sacame una foto, por el amor de Dios”.

- “No, porque soy de Buenos Aires y ya mañana me voy”.

- “Te contacto, te busco, te llamo… no sé, pero por lo que más quieras, flaca. Soy el fan de este chabón que tocó…”

Y ella sonrió y yo dije, “listo: una rogativa más y cae”.

En la foto quedé en cueros, doña Rosa, mi sobrino y su camisetita y cara de no entender bien que hacía ahí, y John sonriente exhibiendo su regalo.

Días después, llamé a Nora todas las veces que se me ocurrió, y ya no era sólo por las fotos. Le prometí chocolates que nunca le mandé, quizá porque espero volver a verla sonreír. “Quedate tranquilo que yo te mando las fotos. Dame tu dirección y además, quería saber si me das permiso de publicarla porque les encantó la foto a los de la Rolling Stone”.

De John, todavía tengo un pedazo para contar, porque al día siguiente, hablamos largo y tendido.

Nora es una de las mejores fotógrafas de Argentina.

Mi sobrino hoy tiene casi 18 años, pero nunca se olvidó de ese nombre que no le salía y de la experiencia aquella. Hace pocos días, él mismo la rememoró.

Mi mamá se enojó de saber lo de la camiseta, pero fue mi venganza de que cuando era niñiecito y fanático mal de River, saliéramos con mis primos y a ella se le diera por regalarles una camiseta de River a cada uno, y para mí: “elegite cualquier otra, pero no de River, para que seas diferente”. ¿What!

Creo que al final me lo tomé demasiado a pecho, porque soy extrafalariamente diferente a todos: yo escuchaba jazz cuando mi familia descubría el groove de la cumbia villera, ¿cachay?

Y a Patitucci llevaba ya escuchándolo hacía 4 años, cuando me tropecé con su prueba de sonido en el corazón de Bariloche.

De La Rúa se fue en helicóptero poco tiempo después, pero con eso que se organizó y nunca más se repitió, saldó la historia conmigo.

Nunca encontré la foto en la revista y la que me mandó Nora, se la di a un artista de la gran siete de Bariloche que quedó en pintarme un cuadro con esa imagen a cambio de que le enseñe a su niña a tocar la guitarra.

Para cada Semana Santa me lo encuentro entre las esculturas del centro cívico, pero hasta ahora, no hemos hablado otra vez del tema. En la de este año, casi se motosierra la cabeza…

Y yo sueño reencontrarme con Patitucci otra vez y hacerle una entrevista como la gente. Y que Nora esté allí para retratar otra vez mi felicidad.

Tiempo surrealista


Dalí, el tiempo y un carrito del supermercados

Dalí, el tiempo y un carrito del supermercados

¿Qué es el tiempo? Tal vez algo que no existe más que en nuestras convenciones humanas. Parece que el resto de los seres que pueblan el planeta, viven indiferentes a él. Hasta ahora no vi a ningún perro leyendo un diario, o un conejo con reloj. Y estos días, esperando en el mostrador de un comercio, escuché a un tipo decirle a una mujer: “Ya te agendé”, y entonces pensé otra vez en algo que venía dándome vueltas puesto que yo también alguna vez me hice el sofisticado, usando agendas y apuntando a la gente en algún rengloncito horario al que después poco en cuenta tenía. Son manías muy propias de la especie, como para que el resto sepa que tenemos una vida, si bien, muchas veces, esa cárcel que se denomina agenda, se parece demasiado poco al proceso de existir.

¿Y está mal tener una agenda? ¿Llevar reloj? Yo no pienso eso. Son útiles como instrumentos, pero no en su función autoritaria, porque nos deshumanizan, nos convierten en algo frío y calculador. Es que, de vez en cuando, hace falta salir de la rutina y darse cuenta de que volvernos autómatas no era la idea original.

En Argentina, se celebran las cifras de las ventas de autos, nuevos y usados. Significa progreso y aparentemente, cambia la vida a las personas. Yo pienso que si los pies hubieran sido diseñados para pisar esos pedales, debiéramos haber tenido tres. Pienso que tal vez, si continuamos así, degeneremos en un tipo de seres a los que se les junten las piernas y le surja el pie faltante, porque de nada le vale a muchos la función de caminar: toda la vida sucede a la velocidad que el tiempo manda.

Se me ocurrió hace días salir otra vez a correr y lo hice bordeando rutas argentinas. Lo curioso es que muchos de los que iban en esas máquinas me miraban con un dejo de nostalgia, como si dijeran, “quién diera que yo tuviese tiempo o ganas para hacer eso”. Pero esa no fue la única reflexión de ese “tiempo” de no hacer nada más que ejercitar los músculos de las extremidades inferiores principalmente; hubo dos lugares de mi ciudad recorrida en la que percibí un fuerte olor a aire contaminado por esa combustión motora. Entonces, pienso que vale aprovechar el salir a correr ahora que se puede todavía. Y pensaba lo que será hacerlo en ciudades como Buenos Aires o Santiago…

Y para correr, viene bien un reloj que mida el tiempo empleado, porque así se nota si hay avances en los objetivos propuestos, ya que uno quiere llegar siempre antes que antes. Nos apresuramos y corremos así por la vida, muchas veces, truncándola, acortándola y desperdiciando las cosas que la distinguen. Le llamamos civilización a esa educación que nos convierte en engranajes del sistema perverso que nos está aniquilando.

Y todo esto se me ocurrió componerlo porque vi una pintura de Dalí hecha imagen virtual, con los relojes deformados, y me acordé también de esa canción que empieza hablando de que tú eres la última en escuchar el despertador a las 6 de la mañana y que en un sueño estaba Dalí jugando con el carrito de un supermercado tratando de abrazar a una niña. Y una pregunta que queda flotando en el aire y sin tiempo: ¿Hasta dónde vas a llegar?

Otra sería la historia si el tiempo no existiera, si es que acaso exista.

10 años después


 

El próximo domingo quiero hacerle frente al desafío de una media maratón (solidaria ella), y sé que hay mucha gente que dice que las cosas a medias no deben hacerse. ¡Las medias para las patas! Bueno, vení que te espero…

Hace por lo menos 10 años que no entreno para semejante distancia y sé que es una irresponsabilidad llegar con la carita llena de sonrisas a querer hacerse uno el atleta, pero hace falta cada tanto ser un poco irresponsable y no tan metódico.

Si no me equivoco, la última vez que corrí 21 kilómetros fue allá por 2002, y antes, si mal no recuerdo, lo había hecho en 1995, precisamente cuando a la costanera de Bariloche la pavimentaban maravillosamente bien, dado que venían los presidentes de todo el continente y algo más, a la V Cumbre Hiberoamericana. Y en esas dos ocasiones, no se trató de una competencia propiamente dicha, sino de un entrenamiento, en uno de los casos y, en el otro, simplemente de pavear un rato por las mañanas con un amigo de la infancia para mantener el estado físico.

Daba risa, porque se me veían las costillas a simple vista, y sin embargo yo usaba una remera (playera, amigos mexicanos), con una bolsa de nylon encima, haciendo una especie de sandwich con otra remera más. Ésto era para transpirar como la gente. O al menos como los deportistas de alto rendimiento. Aquella vez de los 21, regresé para culminar en el Centro Cívico, y sin que a nadie le importara como para registrarlo siquiera, estrujé la remera que, imagínese usted como estaba la pobresita.

El atletismo es autosuperación, es ejercicio que sirve al cuidado de la salud como pocos. Y con ese amigo con el que salimos a parrandear por las rutas argentinas, tenemos el recuerdo grato de haber terminado por contagiar a otro amigo sanjuanino él, que fumaba un toque el tipo, y tenía sin embargo, el anhelo de estudiar el profesorado de educación física si se le daban las condiciones. Entonces, motivado por nuestra insensatez, se sumó al equipo y comenzó de a pequeños pasos el camino que lo llevó, no sólo a conseguir su título de profesor años después, sino que también, le valió para deshacerse de ese mal hábito, al que yo no le encuentro explicación. Ese amigo, hoy realiza en su San Juan natal, actividades que saquémonos el sombrero, querido lector.

Y yo, en cierta forma, sigo paveando todavía con cosas como aquellas travesuras de kilómetros de sudar la camiseta exageradamente.

Quizá por eso me conmueve y me motiva mucho ver el trabajo que realizan en la Escuela para Jóvenes y Adultos del Km23 de mi ciudad.

La carrera de la que pienso tomar parte, es a beneficio de los alumnos, para que puedan realizar su viaje de fin de curso. Pero, el beneficio mayor de esa iniciativa hace mucho más por los que tomen parte de la competencia, que por el fin perseguido. El marco paisajístico en el que se realiza es envidiable y resultará una historia digna de contarse alguna vez en la vida, cuando se esté rodeado de nietos, junto a un fogón.

No me resulta fácil creer que voy a completar esta vez la carrera, pero quiero divertirme y además, cubrir ese evento para hacer una nota que hable de las sensaciones de un día que está acá nomás, a la vuelta de la esquina, y yo sin entrenamiento, por andar en cualquier cosa menos en las pistas.

 

Maratón Solidaria, este próximo domingo

¡FELIZ DÍA, CORAZÓN!


El día del corazón en Bariloche

El corazón tiene su día, a pesar de que todos los días, sin descanso, trabaja por mantener viva la sangre que corre por cada ser. Nosotros tendemos a buscarle un día enfático a todo y termina resultando difícil estar al tanto de cada celebración, pero en Bariloche, se realizó un programa de actividades para la Semana del Corazón 2013, que concluyó con una “caminata del corazón” en nuestro Velódromo Municipal.

El martes 24 había comenzado un ciclo de charlas en escuelas de la ciudad y talleres a cargo de profesionales de la salud, que abordaron temas como la prevención del tabaquismo, de las enfermedades cardiovasculares y la participación de un taller de diabetes. Los alumnos que recibieron estas charlas son de establecimientos como la Nº 266 y la 16 (6º y 7º grado, en ambos casos), y los alumnos de 1º y 2º año del CEM Nº99. En tanto, el viernes, se desarrolló una clase de educación física para adultos en el CEF Nº 8, a cargo de profesores del CEF y la Municipalidad, y al fin de la jornada, se desarrolló la “Peña del Corazón” con la participación de artistas locales que brindaron su espectáculo de forma gratuita para la ocasión.

Y de ese modo llegó el cierre de estas jornadas, la mañana dominical en el Velódromo Municipal, al que concurrió un importante número de interesados en cuidar esa máquina que solemos descuidar tanto por los trajines de la vida. Y si bien se trabajó en concientización con los alumnos de escuelas primarias y secundarias, la mayoría de los participantes eran adultos mayores. El día le sonrió al corazón, porque la mañana primaveral acompañó la actividad proyectada. Como toda una ilustración, esas otras máquinas que tanto cuidamos y que cada día son más, con lo que al medio ambiente afectan, se estacionaban fuera de la pista a la que llegaban los cuida corazones. Valdría mucho invertir un poco más en este mecanismo nuestro que nos mantiene vivo, así como gastamos cada vez que se nos abolla el auto, por dar un caso.

Tuvimos ocasión de entrevistar a una de las responsables de este valioso aporte a la comunidad, la Dra. María Emilia Saavedra, médica cardióloga que nos brindó detalles de lo realizado y algún que otro consejo para que el cuidado del corazón sea cosa de todos los días y no simplemente de una fecha más en el calendario.

La Dra. Saavedra nos dio consejos para cuidar el corazón

¿Cómo es esto de la Caminata del Corazón y todas las actividades que desarrollaron?

Bueno, esta es una caminata un poco simbólica, para celebrar el Día Mundial del Corazón, que es una fecha que se ha determinado a través de la Federación Mundial del Corazón para concientizar a la población sobre las enfermedades cardiovasculares y cómo prevenirlas. Entonces, durante toda la semana se realizan diversas actividades, con la finalidad de llegar a la población y hacerles comprender el problema que existe y cómo poder solucionarlos antes de que presenten de mayor gravedad.

¿El sedentarismo es un gran problema en este caso, no?

 

El sedentarismo es un factor de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y tiene una alta prevalencia y por esa razón es que se incentiva desde todas las formas posibles la práctica de la actividad física.

¿Cuándo es el día del corazón?

Hoy es el Día Mundial del Corazón

Y ustedes estuvieron realizando durante toda la semana una serie de actividades…

Sí, realizamos charlas en las escuelas. En la 266, en la número 16 y en el CEM 99, a cargo de profesionales que trabajan acá en Bariloche; y se hizo en el marco del grupo de Diabetes del Hospital, un taller, también concientizando sobre el tema este de las enfermedades cardiovasculares; el viernes se realizó una clase abierta de educación física en el CEF Nº 8, con profesores de la Municipalidad y del CEF, abierto a todas las personas que quisieron concurrir. Se trabajó alrededor de 2 horas con ejercicios de distinto tipo, entretenimientos; el viernes a la noche se realizó una peña folklórica en Los Cerrillos, que se llama “Peña del Corazón”, que es la segunda vez que la realizamos, al que concurrió un gran número de personas y estuvo realmente lindo, con artistas invitados que colaboraron de forma totalmente gratuita para la causa. La recaudación de eso va a ser donada al Hospital, a la parte de cardiología… Y bueno, hoy terminamos la semana con esta caminata.

Y en el tema del corazón, ¿aumenta el número de casos, disminuyen, se mantienen?

En general, va aumentando el número de casos, tanto de infartos, angina de pecho como de accidente cerebrovascular. Se tiene previsto que para dentro de unos 15 años, se va a duplicar el número de lo que existe actualmente en todo el mundo. Entonces, esa es la gran preocupación y el motivo de trabajar sobre todas estas enfermedades que se las denomina “Enfermedades crónicas no transmisibles”.

Y en el marco de la convocatoria, veo mucha gente mayor. ¿No se tiene que trabajar con concientización desde mucho antes?

Por esa razón, hicimos las charlas en los colegios, porque nosotros pensamos que es ahí donde tenemos que apuntar. Lo que pasa es que esta gente ya mayor, el problema ya lo ve y la mayoría de ellos ya está en alguna actividad, y por esa razón uno los puede convocar más fácilmente. Es más difícil convocar a los que no están en relación directa con nosotros, o que no hacen actividades, y cuesta llegar a esa población verdaderamente. Una de las formas que hemos encontrado es ir a las escuelas a dar las charlas. De todas maneras, ahí, será pequeño el porcentaje de los que captan algo de lo que uno va transmitiendo, y es un trabajo que lleva mucho tiempo. En realidad, debería haber políticas desde el Estado, donde se pueda trabajar de otra manera, con más apoyo, ¿no? Están surgiendo algunos programas, pero todo cuesta dinero y cuesta trabajo ponerlo en práctica, así que se está intentando hacer cosas, pero falta mucho…

Y el tema de que los chicos siempre tienen la idea de que el cuerpo es indestructible

Claro. Jóvenes que piensan que nunca les va a pasar nada y bueno, ojalá fuera así, pero las enfermedades aparecen, ya desde niños pueden aparecer enfermedades al corazón; por supuesto, en la adolescencia y con mayor razón en la adultez. Uno hace hincapié en todas estas enfermedades porque la característica que tienen es que son prevenibles. Entonces, esa es la motivación de hacer todo esto. Si uno toma medidas a tiempo, puede evitar tener una enfermedad cardiovascular. El resto de las enfermedades es lo que le toca a cada uno, pero realmente, se trabaja en lo que se puede y es un granito de arena que uno pone para esto.

¿Y desde su profesión, el consejo a la población en general en cuanto al cuidado del corazón?

El consejo mayor es que cada uno conozca sus valores de colesterol, de glucemia, que conozca cómo está su presión arterial, que realice actividad física, que tenga un peso adecuado, ¡que no fume, fundamentalmente! Y que trate de manejar su estrés de alguna manera posible, que busque ayuda para cuando no pueda hacer las cosas solo. Siempre los médicos les pueden ayudar, en cualquier caso que sea. Que estén alertas a la problemática y que no dejen pasar síntomas, digamos, ¿no? Es importante tener sus controles médicos y saber cómo está la salud realmente.

Y sobre todo en un marco como éste, lo que es la belleza de Bariloche, es un placer hacer estas actividades

Bariloche es un lugar hermosísimo donde uno debería no tener estrés. Ha adquirido un movimiento de ciudad que lamentablemente sí nos da estrés, pero de todas maneras uno camina por la costanera y mirando al lago, cambia la sensación, así que, cuando se puede hay que caminar. Nosotros caminamos todos los domingos con un grupo de personas. Salimos a las diez y media de la mañana desde el centro cívico y caminamos todos los domingos. A veces, vamos por la costanera si no hay viento, y sino vamos por los barrios y realmente es muy lindo porque es un ámbito donde uno habla de distintos temas, va mirando el paisaje y de paso hace ejercicios.

¿Y esa convocatoria es abierta, la de los domingos?

Es abierta, por supuesto que sí; cualquiera puede ir. Cualquiera a quien su médico le autorice a realizar actividad física puede ir. Es algo libre; yo voy cuando puedo, no estoy siempre tampoco, así que cada uno toma la responsabilidad de su salida, digamos, y lo hace dentro del marco lógico de una caminata de cualquier persona.

Muchas gracias doctora

Gracias a vos, muy amable.

Nota, entrevista y fotos: MJP – Bariloche, Argentina

5 años sin Sofía


 

La búsqueda de Sofía Herrera sigue

Sofía Herrera desapareció en un día de camping que pasaba su familia un día como hoy de 2008. Desde entonces, nada se ha sabido de la pequeña.

Hace poco tiempo tuve el gusto de conocer y entrevistar a María Elena Delgado, la mamá de Sofía que lucha desde entonces contra toda la desidia y con los obstáculos que la separan de su pequeña, que ya ha crecido y no es aquella pequeñita de 3 años que de un momento para el otro ya no estaba. Lamentablemente, aquella vez de la entrevista, no se publicó la nota en los diarios de la ciudad. Quizá porque no era una efemérides como hoy. No sé tampoco si hoy todos se acordarán, pero para la mamá no hay efemérides

 

La mamá de Sofía sigue la búsqueda

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